Cuando contamos intervalos sin tener en cuenta tonos y semitonos, solo nos fijamos en los nombres de las notas. Por ejemplo, de do a mi contamos Do–Re–Mi y decimos que es una tercera, sin preocuparnos de cuánto “espacio” real hay entre esas notas.
Contar notas nos dice qué intervalo es, y contar tonos y semitonos nos dice cómo suena exactamente.
En este ejercicio solo debes contar los intervalos sin tener en cuenta tonos ni semitonos.
En cambio, cuando contamos intervalos teniendo en cuenta tonos y semitonos, medimos la distancia exacta entre los sonidos. Ahí ya importa si entre las notas hay tonos enteros o semitonos, porque eso nos dice si el intervalo es mayor, menor u otro tipo. Por ejemplo, el intervalo de Do a Mi tiene dos tonos y es una tercera mayor, mientras que de Do–Mi♭ tiene un tono y medio y es una tercera menor. Pero eso lo veremos más adelante en los siguientes apartados.