Un intervalo es la distancia entre dos sonidos.
Cuando escuchamos un sonido y después otro, siempre se forma un intervalo, aunque no sepamos el nombre de las notas.
En este ejercicio no trabajamos el nombre del intervalo, sino cómo se mueve.
Todo intervalo tiene una dirección y eso es lo primero que el oído debe aprender a reconocer.
Si el segundo sonido es más agudo que el primero el intervalo sube, si es más grave el intervalo baja y si los dos sonidos tienen la misma altura el intervalo se mantiene igual.
Aunque la distancia entre los sonidos sea pequeña o grande la dirección del intervalo siempre se puede escuchar.
En este ejercicio no es importante saber el nombre de las notas.
Tampoco es necesario contar tonos o semitonos ni saber si el intervalo es mayor o menor.
Todo eso se aprenderá más adelante y aquí nos centramos solo en escuchar.
Con este ejercicio entrenamos el oído para reconocer la relación entre dos sonidos.
Aprendemos a escuchar si la música sube baja o se mantiene igual.
Este es el primer paso para entender los intervalos musicales.
El objetivo es escuchar con atención y reconocer correctamente la dirección del intervalo.
No se trata de ir rápido sino de escuchar con calma y seguridad.
Cuando puedes reconocer esto sin dudar tu oído está preparado para aprender intervalos con nombre escalas y melodías más complejas.